2 de diciembre de 2011

Disfrútalo al límite.

Hoy, pasas por aquel lugar donde una vez fuiste muy feliz y ves a otras personas ocupando tu lugar. Sonríes alegrándote por su felicidad, agachas la cabeza y sigues. Cuando piensas que ahora son ellos los que pasan horas ahí sentados, abrazándose, queriéndose, riendo juntos, jurándose amor eterno.. te paras a reflexionar, y dices: ¿en qué momento dejé de ser yo la que estaba en ese lugar, viviendo un gran amor?
El tiempo pasa, quizás demasiado rápido. Aprende a disfrutar de las cosas buenas que te regala la vida, porque no sabes cuando acabarán.



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