5 de febrero de 2012

Querido Amor:

Muchas gracias por todo lo que me has dado.
Gracias por cada beso, cada caricia, y cada sonrisa. Gracias por cada sentimiento, por cada sensación. 
Gracias por todo lo que me has regalado, y por todo lo que me has enseñado. 
Gracias por hacerme rabiar, y luego intentar arreglarlo con un beso; por hacer todo lo posible por no hacerme daño; por tenderme la mano cuando lo he necesitado.
Gracias por levantarme cada vez que caigo; por ponerte debajo de mí antes de que caiga; por no tener dudas sobre tener que dar tu vida por mí si hiciera falta.
Gracias por abrazarme cuando hace frío, y gracias por tener tan claro que tener que pasarlo por haberme dado tu suéter no tiene valor comparado con el poder contemplar mis mejillas sonrojadas al oler el aroma que este desprende. 
Gracias por abrirme la puerta de tu casa, de la mía, del coche, del McDonald's, del probador de Stradivaruis, de clase, y de todos y cada uno de los lugares a donde vamos juntos.
Gracias por querer cargarme las bolsas cuando vamos de compras; y por acompañarme, simplemente. 
Gracias por saber respetar mis decisiones.
Gracias por saber cuándo es el momento oportuno para besarme, y por saber exactamente si tienes que hacerlo en la frente, en la mejilla, en la nariz, o en el hombro.
Gracias por dejar que abuse de tus labios cuando me apetece.
Gracias por dejar que me acurruque entre tus brazos y tus sábanas mientras vemos una película en tu cama.
Gracias por ser para mí un Superman, Johnny Depp, Batman, Benedict Cumberbatch, Perry el Ornitorrinco, o el gato de Alicia en el país de las Maravillas. 
Gracias "my lover", por serlo, simplemente.




No hay comentarios:

Publicar un comentario