22 de junio de 2011

Vuelve, por favor.

Hoy, sigo recordándote tanto como el primer y el último día.
Sigo contando los meses, las horas y los minutos que pasamos juntos, y los que podríamos haber pasado. Los que nos quedan por vivir aunque ya casi no estemos juntos, y aunque no me queden fuerzas para luchar por algo que está más que muerto. 

Pero alguien me dijo que mientras no te rindas, siempre hay una esperanza.
Te amo, sí; y quién pudiera celebrarlo junto a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario