Y aún me pregunto, ¿por qué tiemblo cuando me miras?
¿Por qué me gusta hablar contigo más que con cualquier persona?
¿Por qué me siento tan bien cuando me tocas?
Después de tanto tiempo pensando y pensando.
Después de tantas horas, días, semana, buscando una respuesta, sigo teniendo la misma duda.
Sigo pensando, ¿por qué?, cada mañana al levantarme.
¿Por qué tú? ¿Por qué conmigo? ¿Por qué tanta mierda, y tantas personas que lo han intentado estropear todo? Mil preguntas como estas están en mi cabeza, todos los días, a todas horas.
Y me he dado cuenta, que por cada pregunta que me hago, cae una lágrima nueva.
Y por cada lágrima que dejo caer, nace otra pregunta.
Estoy cansada, muy cansada.Y yo sigo sin entender el por qué..
Por mucho que lo intente, no puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario