31 de julio de 2011

Te quiero imbécil.

Dicen por ahí que soy bipolar, y bueno, la verdad es que puede que la gente tenga razón. Ahora mismo estoy tan confusa, y a la vez tan eufórica, que podría decirte mil cosas. Puedo decirte que te odio, que verte me provoca nauseas, y que no soporto ver la cara de inútil que tienes. También puedo decirte que eres de las personas más maravillosas que han pasado por mi vida, que conocerte fue un regalo del cielo, que te extraño, y que no tenerte a mi lado es una gran tortura. Puedo decirte que me encanta ver la cara que pones cuando miras el cielo, y que odio que entres al mar cuando el agua está revuelta. Adoro que me acaricies la espalda y el cuello, que me beses la frente, y la nariz. Pero no soporto que niegues todo lo que digo sólo por molestar. Me gusta verte enfadado como un niño pequeño; y que si hay algo que de verdad me molesta, es que intentes besarme cuando estoy cabreada. Y aún así, me encanta que me beses para intentar arreglarlo. Odio que me nombres a otras chicas que han estado contigo, pero me gusta recordarte lo feliz que fui con mi anterior novio. No soporto que me acaricies la cara y luego te rías, pero lo que más me gusta en esta vida es que me acaricies mientras me miras a los ojos. Me encanta que me abraces y me beses bajo el agua, pero no aguanto que me toques cuando estás mojado. Lo que más odio de todo, es que creo que estoy terriblemente enamorada de tu gran gilipollez, y lo peor es que a estas alturas ya nadie lo puede arreglar. Y lo que más me gusta, lo que de verdad me encanta, y lo que realmente adoro, son tus labios, tus manos, tus ojos.. tus abrazos y tus besos de pez. Es algo odiosamente irresistible.
Y aunque te odio, creo que hoy estoy segura de poder decirte; te quiero imbécil. 




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